Las escuelas de El Paso y los estudiantes que huyen de Juárez se adaptan unos a otros

Franklin High School. (Raymundo Aguirre/Borderzine.com)

Franklin High School. (Raymundo Aguirre/Borderzine.com)

EL PASO — Luisa García siempre soñó con asistir a la Universidad en Estados Unidos, pero su sueño de una educación estadounidense se hizo realidad en febrero, años antes de lo esperado, después de que su padre fuera secuestrado y asesinado en Juárez, México.

Luisa y su familia huyeron a El Paso, Texas, donde ahora ella asiste al noveno grado de la escuela preparatoria Franklin. Con una guerra arrasadora a solo unas cuantas millas de sus puertas, la escuela preparatoria Franklin se ha convertido en un refugio para familias como los García, que buscan un escape de la tensión de vivir en una ciudad desgarrada por la guerra.

“Todos me han recibido muy bien,” dijo Luisa. “Todos los maestros están dispuestos a ayudarme cuando lo necesito, e incluso pienso que es mucho más fácil que mi escuela en Juárez porque los maestros desean apoyarme.”

Aunque la transición a El Paso no ha sido muy difícil para Luisa, sí ha traído un distinto tipo de dificultades para los otros estudiantes que abandonaron los peligros de vivir en Juárez. Los niños provenientes de México que entran a la escuela en El Paso frecuentemente tienen dificultad para aprender inglés y adaptarse a su nuevo entorno.

“Muchos de los chicos que vienen de Juárez son educados, listos y conocen su historia. Ellos saben que hace menos de 200 años la mitad de su país les fue arrebatada,” dice Samuel Arrieta, un maestro de inglés en Franklin. “Ahora ellos buscan refugio aquí, y la gente empieza a quejarse.”

Carteles rivales de drogas han estado peleando por Juárez desde 2007. Más de 35,000 personas han sido asesinadas desde el surgimiento de la violencia, según cifras del gobierno mexicano.

Con el aumento de la violencia en Juárez, El Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD) vio el incremento más grande en toda la ciudad de estudiantes matriculados en Programas de Inglés como Segunda Lengua  (ESL/Bilingüe) y de estudiantes clasificados con Conocimiento Limitado del Inglés (LEP, por sus siglas en inglés).

Entre 2007 y 2010, el distrito observó un incremento de 1.5 por ciento de estudiantes clasificados como LEP y un 2.2 por ciento de estudiantes inscritos en programas ESL/Bilingües.

Aunque el aumento es pequeño, tomando en cuenta a todo el distrito, algunos campus dentro de éste, como la preparatoria Franklin, una escuela de aproximadamente 3,000 estudiantes ubicada en el lado oeste de El Paso, ha visto enormes incrementos.

De 2007 a 2010, Franklin tuvo un aumento del 350 por ciento en cuanto a estudiantes matriculados en Programas de Inglés como Segunda Lengua. Es el segundo más grande de toda la ciudad.

De acuerdo con cifras obtenidas del portal por internet de la Agencia de Educación de Texas (TEA), Franklin también tuvo un aumento del 74 por ciento durante el mismo periodo en cuanto al número de estudiantes clasificados con Conocimiento Limitado del Inglés.

Joe, un profesor de ciencias en Franklin que solicitó que no se utilizara su apellido porque no tiene autorización de los funcionarios escolares para hablar oficialmente, dijo que él ha visto estos cambios en su salón de clases.

“He visto más estudiantes que vienen al salón que prácticamente no saben nada de inglés, y es obvio que su primera lengua es el español,” dijo Joe.

Dijo que desde 2007 – y especialmente durante este año escolar – parece que tiene más estudiantes LEP en sus clases.

“Al inicio del año puede parecer un aumento mínimo, pero pasamos por periodos en lo que cada semana o cada dos semanas recibimos un nuevo estudiante con Conocimiento Limitado del Inglés,” dijo.

Funcionarios de EPISD, el más grande distrito de El Paso, no respondieron a preguntas relacionadas con el aumento de estudiantes ESL y LEP en Franklin o el distrito en general.

La Escuela Secundaria Hornedo/Brown, asociada con Franklin, a donde envía la mayoría de sus graduados, tuvo un 132 por ciento de aumento en la matrícula de ESL, y un incremento de 62 por ciento de estudiantes LEP entre 2007 y 2010.

A través de un comunicado por escrito, funcionarios del distrito dijeron que han visto un aumento general en las inscripciones a partir de 2007, no solo en la matrícula en programas ESL. Sin embargo, la población estudiantil de Franklin en total disminuyó un 1.6 por ciento, de acuerdo con cifras de la TEA, y el distrito solo observó un incremento de .6 por ciento en la inscripción en sus escuelas.

“Los aumentos en las inscripciones a partir de 2007 pueden ser atribuidas a las tropas adicionales que se han mudado a la región con motivo del Acta de Realineación y Clausura de Bases (BRAC, por sus siglas en inglés) y sus familiares no militares que se han mudado a la comunidad, procedentes de distintos lugares,” dijeron funcionarios de EPISD en un comunicado por escrito.

Para Jane, una maestra de matemáticas de Franklin que también solicitó permanecer en el anonimato, el aumento de estudiantes que no hablan inglés causa trastornos en su salón de clases.

“He visto más estudiantes que hablan menos inglés con el paso de los años,” dijo. “He visto a estudiantes bajar de autos con placas de Chihuahua cuando los dejan en la escuela. Sus calificaciones son mucho más bajas.”

Se ofrece tutoría a todos los estudiantes de la escuela para ayudarlos a mejorar sus calificaciones, dijo Jane, y agrega que la mayoría de los estudiantes no lo aprovecha.

“Yo solo quiero que ellos estén aquí legalmente y paguen sus impuestos para que podamos contratar más maestros y apoyar la base fiscal,” dijo. “Actualmente nos están dejando en la calle. Para esos chicos parece que no hay necesidad de que aprendan las lecciones. Creo que ellos no desean aprender. Hemos cambiado todo por ellos.”

Pero Arrieta no ha enfrentado situaciones negativas con sus estudiantes. Él piensa que la falta de deseo de aprender tiene mucho que ver con la forma en que los maestros tratan a sus estudiantes.

“Lo primero que (los estudiantes de México) piensan es ‘no te agrado porque no sé inglés,’ y entonces asumen cierta actitud de jódete, no voy a aprender,” dijo Arrieta. “Algunos de estos chicos adoptan estas actitudes porque a veces la única forma de demostrarle al maestro que ellos tienen control es reprobando a propósito.”

Luisa dijo que ella batalla para articular correctamente sus palabras en inglés, pero entiende perfectamente el lenguaje.

“Entiendo lo que la gente está diciendo y algunas veces no pronuncio correctamente las cosas, pero mis maestros y amigos nunca dicen nada y entienden lo que estoy diciendo,” dijo.

Arrieta dijo que a él le preocupa genuinamente el bienestar de sus estudiantes, independientemente de su procedencia;  todos los días les pregunta que está pasando en sus vidas. Dice que trata de enseñarles sobre el sufrimiento que muchas personas han experimentado antes de ser aceptadas.

“Aquí en Estados Unidos, la situación en México es vista como un problema mexicano. Las personas piensan, ‘porqué vienen aquí  si es un problema mexicano’,” dijo Arrieta. “El holocausto también fue visto inicialmente como un problema judío. Cuando lo repasamos en la clase de historia se hace un gran escándalo al respecto, pero cuando está sucediendo no nos importa.”

Funcionarios de EPISD dicen que requieren evidencia, incluyendo comprobantes de domicilio, para asegurar que los estudiantes son elegibles para asistir a la escuela en el distrito. Este comprobante puede incluir un recibo de servicios o de renta, de acuerdo con el portal de internet de EPISD.

Jane dijo que en el pasado ella trató de llamar a los padres de los estudiantes y se encontró con números telefónicos fuera de servicio o que no pertenecían a los padres que estaba tratando de localizar.

Blanca García, la madre de Luisa, dijo que Luisa y su hija mayor, que también asiste a Franklin, son ciudadanas estadounidenses, y que ella no tuvo ningún problema para inscribirlas en Franklin. A ella le pidieron un recibo de servicios, un número de teléfono de donde estaba viviendo y los números de seguro social de sus hijas.

Nadie, dijo García, la ha recibido con reticencia.

“Todos aquí han sido muy cordiales y han hecho todo lo posible para ayudar a que mis hijas y mi familia tengan éxito,” dijo García.

Luisa dijo que conoce a varias personas que vinieron de Juárez y ahora van a la escuela Franklin.

Para Arrieta no importa si los estudiantes que han llegado están aquí legalmente o no.

“¿Quién se preocupa por los impuestos, calificaciones en los exámenes si eso significa salvar la vida de alguien? ¿Qué es más importante, el dinero o una vida humana?” dijo. “Personalmente, denme todos los estudiantes de Juárez, métanlos en mi salón.  Yo me voy a asegurar de que aprendan y que no van a ser blancos de disparos.”

Pero pagar el impuesto predial asegura que todos los estudiantes de EPISD reciban una educación de calidad.  Actualmente, EPISD está haciendo grandes recortes presupuestales ya que enfrenta la pérdida de fondos entre $14 millones y $42 millones de fondos estatales, de acuerdo con un artículo en El Paso Times.

El distrito ya empezó a hacer recortes en posiciones de maestros, incluyendo coordinadores de estudiantes de riesgo y personal de ESL a través de todo el distrito.

A pesar de los recortes, EPISD está comprometido a continuar financiando programas como ESL.

“El distrito apoya el mantener fondos adecuados para proporcionar servicios y atención especializada para todos los estudiantes,” dijeron funcionarios del distrito.

En 2007, el gasto anual dedicado a programas ESL/Bilingües por parte de EPISD fue de $43.8 millones, o del 11.6 por ciento de su presupuesto.  En 2010, solo se dedicaron $16.2 millones, equivalentes al 3.6 por ciento del mismo.

Después de haber dicho que su presupuesto para los programas ESL era el mismo, los funcionarios de EPISD dijeron que la discrepancia en el presupuesto era debido a cambios hechos por el estado de Texas que no incluyen los salarios de maestros bilingües y de ESL en la fórmula.

Sin embargo, de acuerdo con el portal de TEA, la fórmula ha sido la misma desde 2007. Otros distritos en El Paso tienen presupuestos similares en 2007 y 2010 para sus programas ESL. El Distrito Escolar Independiente de Socorro incluso tuvo un pequeño incremento en su presupuesto para ESL.

Funcionarios de EPISD no respondieron a llamadas telefónicas para explicar a detalle esta discrepancia.

Debido a estos déficits y la disminución de fondos para programas ESL, es muy difícil que los estudiantes que vienen de Juárez vayan a  recibir el tipo de atención que Arrieta desea que tengan.

“Sería fantástico que la escuela designara un consejero para que realmente hablara con los chicos de Juárez. Debería ser alguien a quien realmente le importe, y ayudarles simplemente porque ese es su trabajo,” dijo Arrieta. “Escuchar eso en los anuncios haría una gran diferencia. Los chicos sabrían, okey, la escuela es amigable.”

No todos los estudiantes que vienen de Juárez están batallando, son revoltosos o están enojados por estar en los Estados Unidos, dice Arrieta. Víctor Carrasco, un estudiante de segundo año de 16 años puede confirmar esto.

“Ellos en realidad no son estudiantes con problemas. Son bien portados,” dice Carrasco. “Yo pienso que es solo gente con ideas preconcebidas, pensamientos y opiniones, que no consideran con una mente abierta lo que estos estudiantes están viviendo.”

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