Sobre Mexodus

Mexodus: Un proyecto de periodismo estudiantil que en verdad atraviesa fronteras

Este domingo Borderzine irá a prensa con Mexodus, un proyecto de reportaje estudiantil bilingüe sin precedentes que documenta la huida de familias de clase media, profesionales y gente de negocios hacia los Estados Unidos y algunas zonas seguras de México, provocada por el dramático incremento de la violencia de los cárteles de droga y la propagación tóxica y homicida del crimen en núcleos urbanos como, por ejemplo, Ciudad Juárez.

Creemos que Mexodus ha diseñado el prototipo de la futura colaboración del periodismo de investigación, ya que ha construido puentes que permiten cruzar las fronteras académicas, nacionales y lingüísticas, entre el inglés y el español, entre los Estados Unidos y México. Al respecto, la web y la tecnología digital facilitaron la cooperación, y asimismo la participación experta, de instructores profesionales de la Investigative Reporters and Editors y de la Fundación MEPI, en la Ciudad de México. El proyecto se financió a través de un subsidio de la Ethics and Excellence in Journalism Foundation.

El resultado sobrepasa unas veinte historias escritas en dos idiomas, además de videos, diapositivas, fotografías, infografías y gráficos interactivos, hechos gracias a la participación de aproximadamente cien estudiantes de periodismo provenientes de cuatro universidades: la University of Texas El Paso, la California State University Northridge, la Universidad Tecnológica de Monterrey con sede en Chihuahua y la Universidad Tecnológica de Monterrey con sede en Ciudad de México.

Aunque para los estudiantes fue muy difícil cuantificar el volumen del desplazamiento de la clase media mexicana por causa de la violencia —los investigadores y demógrafos estiman el «mexodus» de unas 125 000 personas—, sí pudieron descubrir que ciertos estudios empíricos proponen un número mucho mayor que el que señalan las cifras oficiales. Entre estos últimos, incluso hay los que sugieren que podría tratarse del doble.

Otro remarcable descubrimiento del proyecto de nueve meses fue que el número de mexicanos que ha pedido asilo en los Estados Unidos se elevó a un 300 por ciento en los últimos cinco años, precisamente debido a la gravedad de la violencia del negocio de las drogas, y que entre los que solicitaron este asilo también hubo una gran cantidad de acreditados periodistas.

Naturalmente, los números por sí solos no pudieron contar, ni de lejos, la historia completa de aquel inmenso problema. La gente de Mexodus sí pudo.

Gracias al proyecto, usted podrá leer acerca de Mariana, una adolescente cuyos padres se vieron forzados a pagar un rescate de US$ 8 000 a sus secuestradores y que ahora tiene dificultades para adaptarse en una escuela pública de los Estados Unidos. También, sobre cómo incontables residentes de Juárez, Tijuana y Chihuahua no tienen otra alternativa que trasladar al territorio americano sus negocios y los bienes que puedan salvar, o mudarse hacia las partes más seguras de México en un afán desesperado de huir de la intimidación de los extorsionistas. O  podrá leer respecto de la juventud juarence que debe reubicarse en El Paso y la manera en que está modificando la cultura del soccer allí, o respecto de las estrategias que despliegan algunos residentes de Juárez para sobrevivir a toda costa en su ciudad. Además, nuestros estudiantes pudieron entrevistar a residentes del Estado de Chihuahua, quienes, pese a la violencia y la impunidad criminales que los rodea, dijeron no estar dispuestos a abandonar su país.

Ha sido, pues, gratificante ver tanto la calidad como la cantidad de estudiantes implicados en este proyecto de periodismo, aunque, desde luego, no dejaron de aparecer los contratiempos y escollos asociados a tal profesión. Fue comprensible que muchas fuentes de información rehusaran decir sus verdaderos nombres, por miedo a los chantajes y las amenazas que les pudieran llegar del otro lado de la porosa frontera. Pero resultó sorprendente que el Superintendente de uno de los distritos escolares de El Paso se negara a conceder una entrevista a una estudiante. Más tarde, el portavoz de una de las escuelas pidió que ella le entregara sus preguntas por escrito, y requirió que no utilizara los nombres completos de profesores y consejeros, aunque estos ya habían dado su total consentimiento para ser entrevistados y citados sin restricciones. Tal cosa fue, para ella y sus editores, frustrante, pero al mismo tiempo significó una invaluable situación de aprendizaje, beneficiosa para cualquier estudiante de periodismo.

Una última nota: El amplio alcance de Mexodus se debe principalmente al trabajo de cinco profesores (sus nombres figuran en la página web), casi todos ellos con notables antecedentes profesionales en periodismo, quienes guiaron a los estudiantes a través del laborioso proceso de indagación en las bases de datos estadísticos del Gobierno y en la presentación de solicitudes apoyadas en el Acta de Libertad de Información, y que enseñaron los métodos de una buena entrevista para que estos pudieran dialogar con docenas de funcionarios, expertos y analistas, además de supervisar cuidadosamente la escritura y re-escritura de sus noticias y reportajes.

Un proyecto de tal complejidad necesitó, asimismo, de la experimentada revisión crítica del editor ejecutivo de Borderzine, David Smith-Soto, tanto como del editor visitante de Gallop (Nuevo México), Joe Kolb, y de las habilidades organizadoras y técnicas de la webmaster Lourdes Cueva Chacón, quien trabajó mano a mano con el diseñador gráfico Brandon Carrillo para desarrollar un logo representativo y una plataforma adecuada para exponer todas las historias y multimedia. La traducción corrió a cargo de los expertos Myriam Cruz y Roberto Pérez Díaz, que pasaron cada uno de los textos (más de 20 000 palabras) del inglés al español o del español al inglés.

Sin más, los invito a navegar dentro de Mexodus y maravillarse con la talentosa y extraordinaria labor de periodistas universitarios sobre un tópico social ineludible, de trascendencia binacional.

¡Adelante!

Zita Arocha
Borderzine.com, Director

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